En la sopa prebiótica, las abundancias de aminoácidos no eran uniformes. La síntesis tipo Miller y los análisis del meteorito de Murchison convergen en una clasificación consistente: glicina > alanina > ácido aspártico > valina. Este orden no es meramente descriptivo; proporciona una lógica de selección condicional para el código genético más temprano. Si la primera época de codificación utilizó plantillas ricas en GC, entonces los aminoácidos más abundantes deberían reclutarse primero. Los dos aminoácidos más abundantes—glicina y alanina—se asignan a los dos primeros codones del marco GC: 5′-GGC → Gly y 5′-GCC → Ala. Estas asignaciones colocan la cima de la lista de abundancia al inicio de un patrón GC asimétrico, consistente con un régimen de replicación rico en GC.
¿Por qué primero rico en GC?
Cuatro argumentos respaldan comenzar con combinaciones GC: (i) la estabilidad de la interacción adaptador–mensajero, (ii) la fidelidad de la replicación, ambas favoreciendo GC; (iii) la lectura sin comas en la traducción, que requiere un patrón GC asimétrico; y (iv) la correspondencia con los aminoácidos prebióticos más abundantes. Los dos primeros codones, 5′-GGC y 5′-GCC, son complementarios cuando se alinean de forma antiparalela, lo que refuerza su papel central.
Asp y Val ocupan el siguiente lugar en el orden de abundancia. Se vuelven relevantes a medida que el código se expande desde el marco GC mínimo hacia el alfabeto primario, no como asignaciones iniciales en el estricto marco GC.
Inferencia condicional: Esta reconstrucción asume que la abundancia se correlaciona con la disponibilidad funcional temprana y que las plantillas ricas en GC dominaron la primera época de codificación. Los escenarios alternativos—asignación aleatoria de codones o afinidad química directa entre codones y aminoácidos—siguen siendo lógicamente posibles y requieren pruebas experimentales o filogenéticas independientes.
